Devocional Diario
¡Aleluya!
By: John Carrigan
Saturday, January 24, 2026
—No tengas miedo —le respondió el profeta—. Los que están con nosotros son más que los que están con ellos. 2 Reyes 6:16 (NVI)
Eliseo dijo esas palabras a su siervo porque estaba aterrorizado al ver el ejército que los rodeaba. Pero en el versículo siguiente, Eliseo le pidió a Dios que permitiera a su siervo ver la realidad espiritual invisible. Dios respondió y le mostró que las colinas alrededor de la ciudad estaban llenas de caballos y carros de fuego.
Hay una gran lección para todos nosotros en esta historia. No importa cuán mal se vean las cosas, no debemos tener miedo porque Dios está con nosotros. Seguidor de Cristo, Dios tiene control absoluto de cada situación que enfrentas, ¡y te ama incondicionalmente! No permitas que la vida te desanime; anímate en el Señor de la vida.
Nuestra iglesia acaba de terminar una semana de oración, pero nuestras oraciones aún siguen subiendo al cielo. A medida que avance este año, escucharemos cómo esas oraciones fueron respondidas: salvaciones, sanidades, matrimonios restaurados, pródigos regresando al hogar, y mucho más. Pero ¿qué sucede si nuestras oraciones parecen no ser respondidas? ¿Qué pasa si los resultados no son los que pedimos?
Cuando las cosas van bien, disfruta del bienestar; cuando las cosas van mal, reflexiona: Dios ha hecho lo uno tanto como lo otro. Eclesiastés 7:14 (NVI)
¡Confía en Dios! Sus caminos son más altos que los nuestros, y Su tiempo siempre es perfecto. Estas palabras no son solo un cliché cristiano; son pilares firmes a los cuales aferrarnos en tiempos difíciles. Mientras nuestro mundo parece estar fuera de control, debemos recordar que tenemos un Dios todopoderoso que está obrando todo para nuestro bien.
Ver las noticias puede ser desalentador, así que no podemos permitir que eso afecte nuestra manera de ver la vida. ¿Por qué no? ¡Porque llevamos las Buenas Nuevas escritas en el corazón! Manifestantes están entrando a iglesias e interrumpiendo la adoración, pero como aprendió el siervo de Eliseo, no se trata de quién hace más ruido o quién es más visible; lo que importa es de qué lado está Dios. Aunque vivimos en este mundo, no libramos batallas como lo hace el mundo. Nuestras armas son espirituales, y nuestras oraciones tienen poder divino para derribar fortalezas del enemigo.
La Palabra de Dios dice que nuestra lucha es contra los poderes de las tinieblas y contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestiales. Pero una guerra espiritual solo puede ganarse con medios espirituales. Sigamos orando y caminando nuestra fe cada día. La gloria es para Dios, y es una batalla que Él ya ganó por nosotros en la cruz. En lugar de enfocarnos en el caos del mundo, mantengamos nuestros ojos fijos en Jesús y en la realidad de Su amor eterno, Su esperanza viva y Sus promesas inquebrantables.
No importa lo que suceda ni cuán difíciles parezcan las circunstancias, recuerda siempre que Dios tiene el control absoluto.
Referencias bíblicas de la NIV a menos que se indique lo contrario.